La movilidad urbana vive una transformación sin precedentes. Lo que hace apenas unos años era una tendencia emergente impulsada por la sostenibilidad, la eficiencia y la comodidad, hoy se ha consolidado como un pilar esencial del transporte en nuestras ciudades. Los Vehículos de Movilidad Personal (VMP), especialmente los patinetes eléctricos, han pasado de ser una alternativa puntual a convertirse en un medio de transporte habitual para millones de usuarios.
Este crecimiento exponencial ha traído consigo importantes ventajas como reducción de emisiones, ahorro y mayor flexibilidad en los desplazamientos, pero también nuevos riesgos y retos. La convivencia en las vías públicas, la seguridad vial y la protección jurídica tanto de los conductores como de terceros se han situado en el centro del debate. La necesidad de un marco normativo claro y actualizado era evidente.
El Consejo de Ministros ha dado un paso decisivo para poner fin al incomprensible vacío normativo existente. La aprobación del Real Decreto que regula el Registro de Vehículos Personales Ligeros establece la obligatoriedad de inscribir los patinetes eléctricos en el Registro Nacional de Vehículos gestionado por la Dirección General de Tráfico (DGT) y la contratación de un seguro de responsabilidad civil obligatorio.
En nuestra correduría te acompañamos en cada paso de este nuevo escenario. Conocemos en detalle la nueva normativa y suscribimos las mejores pólizas del mercado para patinetes eléctricos. Tanto si eres un particular que utiliza su patinete para desplazarse al trabajo o a la universidad, como si eres una empresa que gestiona una flota de VMP para reparto o servicios urbanos, nuestro compromiso es que puedas hacer uso de tus patinetes eléctricos con total tranquilidad, sabiendo que cumples estrictamente la normativa y que estás bien protegido.
El nuevo marco legal para los patinetes eléctricos
El reciente Real Decreto marca un hito en la normativa de tráfico. Hasta hace muy poco, los patinetes eléctricos se movían sin un marco claro y uniforme, donde las ordenanzas municipales dictaban las reglas, a menudo de forma contradictoria entre ciudades. Con la nueva normativa estatal, se establece un criterio unificado. La creación del Registro de Vehículos Personales Ligeros es la herramienta que la DGT utilizará para tener un control sobre el parque móvil de patinetes eléctricos. Este registro, permite disponer de una base de datos oficial que identifica cada patinete eléctrico y lo vincule a un propietario, de manera similar a lo que ya ocurre con turismos y motocicletas.
Sin embargo, más allá del trámite registral, el aspecto que tendrá un mayor impacto práctico para los usuarios es la vinculación directa entre la inscripción y la contratación de un seguro obligatorio de responsabilidad civil. Circular sin la cobertura legal deja sin protección a la persona propietaria, a las posibles víctimas de un accidente y acarrea una sanción económica por infracción grave.
En definitiva, el nuevo escenario no solo ordena el uso de los patinetes eléctricos, sino que refuerza la protección de todos los usuarios de la vía pública.
Entonces, ¿qué hago con mi actual seguro para el patinete eléctrico?
El seguro de responsabilidad civil es ya obligatorio para los patinetes eléctricos: cualquier seguro que tengas para tu patinete será complementario del obligatorio o pierde su validez. Por lo tanto, será necesario que consultes con un mediador profesional de seguros para que juntos podáis revisar el clausulado de tu póliza.
Con la obligatoriedad del seguro, se equiparan los VMP (vehículo de movilidad personal) con otros vehículos, reforzando la seguridad del conjunto de usuarios de la vía pública. La responsabilidad civil obligatoria tiene como finalidad indemnizar los daños materiales y personales causados en caso de accidente. En entornos urbanos, una colisión con un peatón o con otro vehículo puede acarrear consecuencias económicas muy elevadas. Un atropello puede traducirse en cuantiosas indemnizaciones. Sin seguro, esa cantidad recaería directamente sobre el patrimonio personal del propietario del VMP.
El seguro para patinetes eléctricos debe entenderse como una herramienta de protección financiera. Un descuido, una distracción o incluso un fallo mecánico pueden desencadenar reclamaciones difíciles de asumir sin respaldo asegurador. Contar con la cobertura adecuada no solo es cumplir la ley: es circular con tranquilidad y responsabilidad.
Plazos, certificación y registro de los patinetes eléctricos
La normativa no afecta a todos los vehículos por igual en los mismos plazos, y es aquí donde reside gran parte de la confusión actual. La DGT ha establecido una línea divisoria basada en la fecha de comercialización y la certificación técnica de los patinetes eléctricos.
Por un lado, están los modelos certificados: aquellos comercializados a partir del 22 de enero de 2024 que ya incorporan de fábrica un certificado de circulación. Estos patinetes eléctricos han superado los requisitos técnicos exigidos en materia de calidad, sistemas de frenado y visibilidad, y cuentan con una placa única que los identifica.
Por otro lado, se encuentra el amplio parque de patinetes adquiridos antes de esa fecha: los modelos no certificados. En estos casos, la normativa establece un periodo transitorio para que puedan circular hasta el 22 de enero de 2027 pero necesitan igualmente el seguro obligatorio y estar inscritos.
Multas y sanciones por circular sin el seguro obligatorio para patinetes eléctricos
No contar con seguro obligatorio puede acarrear multas que oscilan entre 202 y 610 euros. No obstante, en caso de denuncia directa por parte de un agente de tráfico, la sanción puede situarse en una horquilla más elevada, entre 250 y 800 euros, en función de las características técnicas de cada patinete eléctrico.
La cuantía dependerá, entre otros factores, de si el patinete eléctrico es considerado un vehículo personal ligero (VPL) estándar o si, por su peso (superior a 25 kg) y su velocidad (superior a 14 km/h), encaja dentro de la categoría de vehículo a motor a efectos de la Ley del Seguro.
Además de la sanción económica, las autoridades pueden acordar la inmovilización del vehículo, lo que implica costes adicionales derivados del depósito, la retirada y los trámites administrativos necesarios para su recuperación.
En términos prácticos, el coste anual de una póliza de responsabilidad civil resulta muy inferior al importe de una sola multa, sin considerar el impacto económico que podría suponer un accidente sin cobertura.
El impacto del seguro obligatorio para patinetes eléctricos en autónomos, empresas y complejos urbanos
Aunque el usuario particular es el más visible, el impacto de la obligatoriedad del seguro afecta de gran manera en el ámbito profesional y empresarial. Una parte muy significativa de los cuatro millones de patinetes eléctricos en circulación se utilizan con fines laborales, especialmente en sectores como el reparto de última milla y la entrega de comida a domicilio. Para los trabajadores autónomos, el patinete no es solo un medio de transporte: puede ser su herramienta de trabajo. Un accidente sin cobertura podría suponer la paralización inmediata de su actividad y un perjuicio económico difícil de asumir.
En paralelo, muchas empresas han incorporado flotas de patinetes eléctricos para facilitar la movilidad interna en grandes recintos industriales, centros logísticos, parques empresariales o complejos residenciales y turísticos. En este contexto, la nueva regulación impulsada por la Dirección General de Tráfico (DGT) introduce una responsabilidad corporativa clara: no basta con poner los vehículos a disposición de empleados o colaboradores, sino que es imprescindible garantizar que todos estén registrados y cuenten con un seguro de responsabilidad civil en vigor.
Para las empresas, esto implica adoptar una nueva estrategia integral de gestión de riesgos. No es lo mismo asegurar un vehículo de uso privado que una flota que pasa por manos de distintos conductores a lo largo de la jornada, que, por lo tanto, se trataría de uso público. Las pólizas deben contemplar coberturas adaptadas, posibles ampliaciones y una correcta identificación del riesgo y sus responsabilidades.
La importancia del asesoramiento profesional
Ante la avalancha de ofertas de seguros de patinete que están surgiendo en el mercado, muchos usuarios pueden verse tentados a contratar la opción más económica sin analizar detenidamente su idoneidad. Pero debemos ser conscientes de que no se trata solo de cumplir un trámite, sino de estar protegidos de verdad. Por ejemplo, un aspecto crítico son las cláusulas de exclusión. Los seguros baratos lo son precisamente por su baja calidad.
Contratar a través de una correduría de seguros ofrece ventajas competitivas frente a la suscripción directa o a través de plataformas automatizadas. En primer lugar, como mediadores profesionales independientes, nuestro único compromiso es con el cliente. No representamos a una sola compañía, lo que nos permite comparar y elegir en todo el mercado.
Un corredor de seguros experto sabrá analizar tu perfil de usuario, si usas el patinete para ir a trabajar, para ocio, la zona por la que circulas, donde lo cargas y te recomendará el producto que realmente te cubra cuando lo necesites.
Además, si sufres un accidente, contar con el respaldo de una correduría significa tener a un equipo profesional que se encargará de gestionar los trámites del siniestro con la aseguradora, agilizar el peritaje y asegurar que se paguen las prestaciones aseguradas, sin que tengas que enfrentarte a farragosos procesos administrativos. Nuestro espectacular servicio postventa es el escudo que garantiza tu tranquilidad.
Ponte en contacto con nosotros. En la Correduría de Seguros José Silva hacemos fácil lo complejo.
© José Silva Correduría de Seguros 2026.