Los datos del último informe de Unespa son contundentes: cada dos minutos se produce un siniestro en una Comunidad de Propietarios, lo que supone un coste anual cercano a los 5.000 millones de euros. Ante esta realidad, surge una pregunta clave: ¿quién debe gestionar y asumir el coste de las reparaciones en las Comunidades de Propietarios?
Bien sabemos que la convivencia en una comunidad es, en muchos aspectos, un delicado equilibrio. Tarde o temprano se producirán averías, incidencias o problemas de mantenimiento que demandan una intervención rápida y solvente. Sin embargo, los conflictos asociados a los siniestros en Comunidades de Propietarios pueden evitarse. Comprender cómo funciona el Cuadro de Mandos dentro de la comunidad es el primer paso para prevenir malentendidos, discusiones o derramas inesperadas.
Aunque la Comunidad de Propietarios no tenga personalidad jurídica propia, sí asume la responsabilidad de los daños cuyo origen se encuentra en las zonas comunes del edificio. Esto incluye tanto los problemas derivados de la falta de mantenimiento (de gestión interna) como aquellos que aparecen de forma accidental y fortuita (traspasables a una aseguradora). En estas situaciones, la comunidad debe responder no solo ante los propios residentes, sino también frente a terceros que puedan verse afectados.
Para evitar que un suceso termine comprometiendo el patrimonio de los copropietarios, resulta imperioso contar con un programa asegurador bien planteado y diseñado por profesionales de la mediación. Un simple error en la póliza puede provocar que una reparación se convierta en una derrama difícil de asumir. Contar con el Seguro Multirriesgo para Comunidades adecuado y con el respaldo de una correduría experta permite que, cuando llegue el inevitable imprevisto, la respuesta sea eficaz y profesional, sin alterar el presupuesto económico anual.
Tipos de reparaciones en las Comunidades de Propietarios
No todas las obras tienen la misma urgencia ni siguen el mismo proceso de aprobación. Cuando hablamos de reparaciones en las Comunidades de Propietarios, es fundamental distinguir entre actuaciones obligatorias y mejoras, ya que de ello dependen tanto la forma de gestionarlas como la necesidad de votación en las Juntas de Propietarios.
Reparaciones necesarias u obligatorias
Son aquellas que garantizan la seguridad, la habitabilidad y la accesibilidad del edificio. Hablamos de intervenciones imprescindibles para que un inmueble siga siendo seguro y funcional: arreglos del tejado, refuerzos estructurales, reparación de bajantes o eliminación de barreras arquitectónicas. Cuando estas actuaciones son urgentes, pueden ejecutarse sin esperar a la aprobación de la junta. Quien ejerza el cargo de presidente de la comunidad o el Administrador de Fincas puede actuar de inmediato e informar al resto de propietarios.
Mejoras y obras no necesarias
Se trata de actuaciones que aumentan el confort, la estética o el valor del edificio, pero que no son imprescindibles para su conservación. Instalar una piscina comunitaria, renovar la decoración del portal o colocar cámaras de seguridad sin que exista un riesgo previo son ejemplos habituales. En estos casos, sí es necesario el acuerdo de la Junta de Propietarios para su ejecución, elección de contratistas y programa de seguros durante los trabajos y post-trabajos.
¿Quién debe pagar las reparaciones en las Comunidades de Propietarios?
El reparto de los costes es uno de los puntos que más dudas genera y el principal punto de fricción cuando se deben realizar reparaciones en las Comunidades de Propietarios. Como norma general, los gastos se distribuyen según la cuota de participación de cada vivienda o local, es decir, el coeficiente de propiedad que aparece en las escrituras. Este porcentaje determina cuánto debe aportar cada copropietario a las reparaciones y al mantenimiento del edificio.

Sin embargo, un aspecto que suele generar debate es que todos los propietarios deban contribuir a los gastos comunes, aunque no utilicen determinados servicios. Por ejemplo, los locales comerciales o viviendas en planta baja también deben participar en el mantenimiento del ascensor, salvo que los estatutos de la Comunidad de Propietarios indiquen lo contrario.
Eso sí, algunos locales pueden contar con cláusulas específicas que los eximan de ciertos gastos, como la limpieza del portal. Sin embargo, estas excepciones rara vez afectan a las reparaciones estructurales o de conservación del edificio.
Datos sectoriales sobre reparaciones en las Comunidades de Propietarios
La siniestralidad global, es decir aquellos hechos conocidos a través de las pólizas de seguros, en comunidades es mucho más alta de lo que suelen percibir sus copropietarios. El informe de UNESPA (Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras), revela las causas más frecuentes de impacto en la economía del sector:
- Solo en daños por agua , los «reyes» de las incidencias, se registran 4,6 millones de casos al año. Las roturas de tuberías y atrancos afectan tanto a viviendas como a zonas comunes. Si no fuera por los seguros, estas reparaciones en las Comunidades de Propietarios habrían afectado muy negativamente la economía familiar.
- Rotura de cristales: con 1,3 millones de intervenciones, es un siniestro constante en portales y fachadas acristaladas.
- Servicios de asistencia: las reparaciones de urgencia (cerrajería, fontanería básica) ocupan el tercer lugar.
- Incendios y daños por fenómenos atmosféricos: aunque son menos comunes, son los que generan los pagos más altos por parte de las aseguradoras (770 millones de euros anuales).
Casos reales de reparaciones en las Comunidades de Propietarios
Sabemos que las cifras son frías, por eso compartimos a continuación ejemplos reales de siniestros gestionados por nuestra correduría. Estos casos demuestran por qué la prevención es la mejor inversión y cómo un buen seguro puede marcar la diferencia en la gestión de averías, incidencias y siniestros en las Comunidades de Propietarios.
Inundación del portal
Una comunidad sufrió el reventón de una tubería general durante la madrugada. El agua inundó el portal y afectó a la carpintería, el cuadro eléctrico y el revestimiento de las paredes. El servicio de reparadores de la aseguradora realizó el primer trabajo de urgencia y una empresa de confianza del Administrador de Fincas finalizó las labores con el menor impacto en la convivencia vecinal.
- La solución: fue necesario coordinar servicios de achique, albañilería, carpintería y pintura.
- Resultado: gracias a que la póliza tenía una cobertura amplia de daños por agua, la comunidad evitó una derrama de más de 40.000 euros porque la factura, incluido el IVA, fue asumida íntegramente por la compañía de seguros.
Rotura de fachada acristalada
En un edificio residencial con fachada de vidrio, se produjo la rotura de un cristal de grandes dimensiones. La complejidad del trabajo (uso de grúas especiales y cortes a medida) elevó la factura a más de 12.000 euros.
- Lección: la cobertura de daños de cristales es vital en edificios modernos donde los materiales no son estándar. Una fachada acristalada es un riesgo agravado que necesita ser conocido por la compañía de seguros.
Susto en el cuadro eléctrico
Un cortocircuito quemó por completo el cuadro eléctrico principal de una Comunidad de Propietarios. Por suerte, ocurrió de día y no produjo llamas que se propagaran. Técnicamente se trata de un daño eléctrico y no todas las pólizas de seguros ofrecen esa cobertura y menos aún de forma amplia.
- Gestión: nuestra labor como correduría se centró en agilizar el peritaje para que la comunidad recuperara el suministro eléctrico en tiempo récord. El importe de la reparación ascendió a 12.734 euros, cubiertos íntegramente por la aseguradora.
Incendio descontrolado
En un incendio donde el fuego se propagó a edificios colindantes, nuestra intervención fue inmediata: comunicamos el siniestro, gestionamos anticipos económicos para que los vecinos pudieran alojarse en hoteles y coordinamos con la inestimable ayuda del Administrador de Fincas la reclamación de responsabilidades. Ese es el verdadero valor de un mediador de seguros.
Problemas habituales en la gestión de reparaciones
A veces, las reparaciones en las Comunidades de Propietarios se complican por factores ajenos a la propia avería:
- Morosidad: la falta de fondos por propietarios que no pagan impide afrontar obras urgentes, obligando a la comunidad a iniciar procesos judiciales. En estos casos es imprescindible la cobertura de Protección Jurídica.
- Defectos de construcción: en edificios nuevos, si la reparación se debe a un fallo de origen en su construcción, hay que reclamar a todas las figuras que intervinieron en la promoción, promotor, constructor u otros intervinientes, lo cual requiere un asesoramiento muy sólido.
- Uso indebido de elementos comunes: instalaciones no autorizadas en la fachada o mal uso de los desagües pueden provocar daños cuya reparación debe asumir el responsable individual, no la comunidad.
Ahora ya sabemos que el encargo para atender el mantenimiento le corresponde a la Junta de Propietarios y por delegación de esta la Junta de Gobierno y el Administrador de Fincas. Los siniestros pueden ser reparados o indemnizados por una compañía de seguros, siempre que el contrato de seguros garantice esas prestaciones.
Cómo evitar conflictos y ahorrar costes de reparaciones en las Comunidades de Propietarios
La transparencia es la clave. Para que las reparaciones en las Comunidades de Propietarios no acaben en el juzgado, sugerimos:
- Informar detalladamente a los propietarios sobre la urgencia y el presupuesto.
- Respetar los plazos legales de impugnación de acuerdos.
- Y, sobre todo, confiar en profesionales cualificados y de reconocido prestigio.
En la Correduría de Seguros José Silva, realizamos un análisis de riesgos completo, porque no es lo mismo asegurar un inmueble de 1880, 1950, 1980 que uno de 2020. También proponemos la suma asegurada correcta para el edificio y su responsabilidad civil, con el objetivo de evitar que un siniestro grave supere los límites de la póliza.
Además, nos ocupamos de la gestión de siniestros: cuando surge un problema, intermediamos ante la compañía de seguros, coordinamos la intervención de peritos y contribuimos a que los pagos de posibles indemnizaciones sean ágiles. Trabajamos en la prevención y en la resolución de las tareas asegurables.
Si tienes alguna duda, ponte en contacto con nosotros. Hacemos fácil lo complejo.