Cada comienzo de año nos invita a replantearnos hábitos, prioridades y decisiones. Hacemos listas, tachamos propósitos cumplidos y añadimos otros nuevos con la esperanza de construir un mejor futuro. Pero, en este ejercicio de reflexión hay un elemento que suele pasar desapercibido, aunque tiene un impacto directo en nuestra tranquilidad y bienestar: contratar un buen seguro.
Debemos ser conscientes de que contratar un buen seguro es una decisión estratégica. No se trata únicamente de elegir una póliza, sino de comprender qué estamos protegiendo y en qué condiciones. Cada persona, empresa y núcleo familiar pasan por momentos vitales que requieren una atención diferente.
Uno de los fallos más habituales es contratar el seguro con prisas, guiándose por el precio o por opiniones carentes de cualificación técnica. Sin analizar y comprender las coberturas, los límites o las exclusiones, es fácil creer que estamos protegidos cuando la realidad, con demasiada frecuencia, es bien distinta. También es común pensar que todas las compañías ofrecen soluciones similares en el momento de contratar, mientras que la diferencia importante radica en los detalles finales.
Por eso, informarse en el lugar adecuado y contar con el asesoramiento de un mediador de seguros es clave. Te garantizará un servicio postventa, te ayudará a entender las condiciones contractuales, identificar los riesgos reales y elegir la opción que mejor se adapte a tus necesidades puntuales. Así le darás más valor a tus seguros.
Este año, además de volver al gimnasio, incluye en tu lista de propósitos contratar buenos seguros. ¡No te arrepentirás!
¿Quieres contratar un buen seguro?
¡Excelente decisión! Ya sabes que no hay soluciones mágicas que se adapten a todas las personas. Cada situación, necesidad y riesgo es diferente, por lo que es fundamental elegir el mediador profesional y establecer un contacto inicial para intercambiar información sobre tus prioridades, de igual manera que cuando necesitas curar una dolencia. Lo que puede ser esencial para una familia, tal vez no lo sea para una persona individual. O lo que resulta prioritario en una etapa de la vida, puede cambiar conforme las circunstancias evolucionan.
Es por eso por lo que, previamente, conviene reflexionar sobre los riesgos reales que enfrentamos en nuestro día a día y qué aspectos queremos proteger. Pero recuerda que el autoservicio no te proporcionará soluciones profesionales.
A continuación, te dejamos una sugerente lista de aquellos seguros personales clave:
Seguro de salud o enfermedad
La salud es, sin duda, el pilar básico para para todas las personas. Un seguro de salud permite complementar la sanidad pública, con una atención médica privada, reducir listas de espera y acceder a especialistas en cualquier lugar del mundo.
Además, algunas pólizas facilitan servicios preventivos, revisiones y programas de bienestar que ayudan a cuidar la salud a largo plazo. Contratar un buen seguro de salud es una magnífica inversión con retorno.
Seguro de tu vivienda habitual o secundaria
Daños por agua, roturas de cristales, problemas eléctricos o fenómenos meteorológicos, son algunos de los siniestros más habituales. Cuando tienes un buen seguro de hogar multirriesgo y revisas periódicamente sus coberturas y servicios de asistencia, estás ganando la gran ventaja de recuperar la normalidad lo antes posible.
Seguro de ciberriesgo
Compras online, banca electrónica, redes sociales, teletrabajo… Todo ello nos expone a fraudes, robos de datos y suplantaciones de identidad. Los ciberdelincuentes no descansan, y sus métodos son cada vez más sofisticados.
Ya somos dependientes de la tecnología. Un seguro de ciberriesgo para proteger dispositivos, datos personales y disponer de asistencia tecnológica y legal especializada, es la mejor forma de evitar daños y pérdidas cuantiosas derivadas de un ciberataque.
Seguro para cuando realizas viajes
Viajar, por ocio o negocio, debería ser sinónimo de experiencias positivas, no de preocupaciones. Sin embargo, los retrasos, cancelaciones, pérdida de enlaces, equipaje o problemas de salud fuera de nuestro hábitat pueden arruinar cualquier escapada.
El adecuado seguro de viaje te garantizará asistencia médica, acompañamiento familiar o profesional, repatriación o regreso anticipado si fuera necesario. Si lo contratas para todos los viajes que realices durante el año te resultará más económico y viajarás con más tranquilidad.
Seguro para todo tipo de accidentes
Los accidentes son imprevisibles, pueden ocurrir en cualquier momento, tanto en el ámbito laboral como en la vida personal. Una caída, una lesión practicando deporte o un accidente doméstico pueden tener consecuencias físicas y económicas importantes, en comparación con su bajo precio.
Al seguro de accidentes puedes añadirle coberturas como asistencia sanitaria, gastos médicos, indemnizaciones por baja laboral o ayudas para la adaptación de la vivienda. Especialmente recomendable para autónomos, deportistas, trabajadores con actividades de riesgo o cualquier persona que quiera reforzar su protección personal.
Seguro de vida para riesgos importantes
El seguro de vida es el método más económico para adquirir un capital en caso de infortunio. Te garantiza estabilidad económica para ti y tus familiares en caso de invalidez, enfermedad grave o fallecimiento.
Contratar un buen seguro de vida permite cubrir hipotecas, préstamos y gastos habituales, evitando que la familia tenga que asumir una carga económica en un momento ya de por sí complicado. Incluso puedes convertirlo en un aliado para fomentar hábitos saludables.
Planes de pensiones y ahorro a medio largo plazo
Los planes de pensiones y los PIAS son herramientas de ahorro imprescindibles en un contexto de longevidad cada vez más elevado. Prevenir es más humano e inteligente, por eso complementa tus ingresos futuros y mejora la estabilidad económica en la etapa de retiro laboral.
Elige el producto adecuado a tu perfil para obtener una buena rentabilidad. Anticípate al futuro.
Seguro para mascotas
Las mascotas forman parte de la familia. Un seguro de animales y mascotas cubre gastos veterinarios, intervenciones, tratamientos y la responsabilidad civil en caso de que el animal cause daños a terceros.
Contratar un buen seguro para tu perro o gato te aporta tranquilidad económica y menos enfermedades evitables.
¿Qué errores evitar para contratar un buen seguro
Al contratar un seguro, es fácil caer en equivocaciones. Repasamos las más frecuentes, para que puedas tomar decisiones informadas y protegerte adecuadamente:
- Fijarse solo en el precio: el coste de un seguro es importante, lo sabemos, pero nunca debería ser el único criterio al contratarlo. Si buscas precio es posible que estés renunciando a servicio.
- No leer las condiciones de la póliza: firmar sin revisar las condiciones generales y particulares es un error habitual cuando se toman decisiones sin asesoramiento previo.
- Ignorar las exclusiones: ya que indican claramente qué situaciones no cubre el seguro. Pasarlas por alto genera una falsa sensación de seguridad.
- No declarar correctamente los bienes asegurados: es frecuente infravalorar los bienes o no declararlos para pagar menos o por simple omisión involuntaria. Esto deriva en indemnizaciones reducidas por aplicación de la regla de equidad y proporcional.
- Desconocer los periodos de carencia y franquicia: algunos seguros establecen carencias durante las cuales ciertas coberturas no están activas. No tenerlo en cuenta puede resultar frustrante si se necesita la prestación.
- No valorar la calidad del servicio de asistencia: ya no se trata únicamente de la compensación económica, es una forma de acompañamiento que ayuda a moverse más y mejor. La rapidez, atención al cliente y calidad de los servicios son claves para que el seguro sea tu aliado.
- No contar con el asesoramiento de una correduría de seguros: prescindir del pegamento que une sólidamente tus intereses con los de las compañías de seguros es uno de los errores frecuentes, y al mismo tiempo, más fáciles de evitar.
La importancia de contar con una correduría para contratar un buen seguro
Muchas personas siguen pensando que los seguros solo pueden contratarse directamente con una compañía, un banco u otros canales comerciales, sin saber que existe una figura clave que marca una gran diferencia: la correduría de seguros.
Un corredor de seguros es un profesional independiente que no está vinculado a ninguna aseguradora. Esto le permite analizar de forma objetiva las distintas opciones del mercado y recomendar la póliza que mejor se adapta a cada persona, teniendo en cuenta su situación personal, familiar y económica. Además, realiza un imprescindible análisis objetivo.
El asesoramiento comienza antes de la contratación, explicando de forma clara las coberturas, exclusiones y condiciones redactadas con tecnicismos. Pero su labor no termina ahí. Una correduría te acompaña durante toda la vida del seguro para mantenerlo vigente y actualizado: un servicio postventa sin coste adicional. Y en caso de siniestro, es tu mejor aliado: defiende tus intereses frente a la compañía.
En un mercado cada vez más competitivo la presión comercial puede inducir a errores, recuerda que contar con una correduría de seguros aporta claridad, tranquilidad y una atención verdaderamente profesional.
Si tienes alguna duda, ponte en contacto con nosotros. En la Correduría de Seguros José Silva hacemos fácil lo complejo.
© José Silva Correduría de Seguros 2026