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RESPONSABILIDAD CIVIL EN HOSTELERÍA: RIESGOS DE AFORO Y TERRAZAS EN TEMPORADA ALTA

RESPONSABILIDAD CIVIL EN HOSTELERÍA

El verano y la época vacacional representan el momento de mayor actividad para muchos negocios de hostelería. Terrazas llenas, reservas completas y un ritmo frenético de trabajo permiten aumentar la facturación de bares, cafeterías y restaurantes, pero también incrementan sus riesgos. Cuando el volumen de clientes crece, cualquier pequeño descuido puede acabar en una reclamación, una sanción administrativa o un incidente con repercusión económica.

Un ejemplo reciente lo encontramos en el cierre de la terraza del conocido Palacete Fortuny, en Madrid, tras las quejas vecinales y sanciones relacionadas con el cumplimiento de la normativa. Casos como este ponen de manifiesto que para dar un buen servicio es imprescindible gestionar correctamente el aforo del interior y las terrazas y suscribir los seguros con profesionales cualificados.

Cuando los recintos se llenan de personas se incrementa el riesgo de accidentes y reclamaciones. Un tropiezo con las mesas de la terraza, un toldo que se desprende o cualquier otro incidente derivado, puede acarrear importantes consecuencias económicas y legales para el establecimiento e incluso poner en riesgo la estabilidad del negocio si no dispone del acompañamiento adecuado.

En este artículo analizamos los principales riesgos asociados con la aglomeración de personas y cómo un buen programa de seguros especializado en hostelería y espacios concurridos resulta esencial para proteger tu negocio y minimizar el impacto de cualquier incidente.

¿Por qué se incrementan las reclamaciones en la hostelería en verano?

Es sencillo: cuantos más clientes pasan por un bar, restaurante o cafetería, mayor es la probabilidad de que se produzcan quejas o reclamaciones, incluso accidentes e intoxicaciones.

El calor y la mayor actividad en general obliga a reforzar la plantilla con personal temporal, ampliar el uso de las instalaciones y trabajar a un ritmo más intenso. Un suelo en mal estado, una silla inestable en la terraza o una mala manipulación de alimentos pueden dar lugar a reclamaciones de responsabilidad civil por parte de clientes o terceros.

Conocer los riesgos más habituales en hostelería asociados al verano es el primer paso para anticiparse a ellos y reducir su impacto en el negocio.

Por ejemplo, en un reciente viaje por la “Galicia salmantina” nuestra fiel clienta Esperanza tuvo que hacer convalecencia obligada, a causa de una violenta reacción al gluten, por contaminación cruzada de alimentos de un plato tradicional.

Riesgos de las terrazas en hostelería

Las terrazas son uno de los principales reclamos de bares, cafés y restaurantes haga frío o calor. Permiten ampliar la capacidad del negocio y mejorar la experiencia de los clientes, pero también trasladan parte de la actividad a un entorno con más factores difíciles de controlar. El tránsito constante de personas, la exposición a las condiciones meteorológicas y la propia configuración del espacio público aumentan el riesgo de sucesos eventuales y reclamaciones.

Caídas y accidentes en las terrazas

Pese al ancho de algunas aceras, las caídas siguen siendo uno de los incidentes más frecuentes por el trasiego de entrada y salida. Un pavimento irregular, a veces público, otras privado, un desnivel entre el interior del local y la terraza, una bebida derramada o un paso demasiado estrecho entre mesas pueden derivar en lesiones o daños en las prendas de los clientes o viandantes.

El resto del mobiliario como sombrillas, toldos y mesas soportan un uso intensivo durante los meses de verano y están expuestos al sol, la lluvia, el viento y las tormentas. Un elemento deteriorado o mal anclado puede causar daños a terceros clientes como viandantes de nacionalidades diferentes.

Vigilar y mantener las instalaciones permanentemente habilitadas para su uso es una magnífica medida de prevención y ahorro.

Intoxicaciones alimentarias: el riesgo invisible

Las altas temperaturas obligan a extremar las medidas de conservación de los alimentos. Mantener la cadena de frío, respetar los tiempos de manipulación y cumplir los protocolos de higiene resulta fundamental para evitar intoxicaciones alimentarias, sobre todo en productos sensibles al calor.

Una incidencia de este tipo suele derivar en reclamaciones económicas y en un daño reputacional significativo para el establecimiento, especialmente en un entorno donde las reseñas online y las redes sociales amplifican rápidamente cualquier mala experiencia.

El buen aspecto y la pulcritud es un lenguaje no verbal que atrae o rechaza clientes. Por ello, combinar esos detalles con la prevención y los seguros adecuados aporta un plus de tranquilidad y protección real frente a los riesgos propios de la actividad de bares y restaurantes.

Hablemos del control del aforo

Resulta muy atractivo ver un local lleno y bullicioso, por eso es tentador admitir clientes por encima de lo establecido. Sin embargo, superar el aforo autorizado no solo puede dar lugar a sanciones administrativas, sino que también incrementa el riesgo de accidentes y dificulta la gestión de cualquier situación de emergencia.

Los límites de aforo fijados en la licencia de actividad tienen como finalidad garantizar que el local pueda evacuarse de forma segura en caso de incendio, avería u otro incidente. Cuando se sobrepasa la ocupación permitida, las vías de salida pueden quedar bloqueadas y cualquier emergencia agravarse de forma considerable.

Incumplir la ley es un riesgo muy alto. Respetar el aforo autorizado no solo contribuye al cumplimiento normativo, sino que también protege la seguridad de clientes y trabajadores y reduce el riesgo de reclamaciones.

Un seguro para bares, cafeterías o restaurantes constituye un respaldo fundamental frente a los imprevistos, pero siempre debe ir acompañado de una gestión responsable.

¿Qué ocurre con el seguro si se supera el aforo autorizado?

Las compañías aseguradoras calculan el riesgo de la póliza y el importe de la prima en función de los datos declarados por el tomado sobre el negocio, tales como la ubicación, la superficie ocupada, el tipo de actividad, las medidas de seguridad y el aforo autorizado en la licencia.

Los artículos 11 y 12 de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro regulan la atenuación o agravación del riesgo. Superar de forma flagrante el aforo concedido por la licencia municipal se considera legalmente una agravación del riesgo consciente.

Si se produce un siniestro grave y se acredita que el local estaba ocupado por encima de los límites permitidos, la aseguradora puede aplicar la denominada regla de equidad, reduciendo la indemnización de forma proporcional al incremento del riesgo.

En los casos más graves, especialmente cuando existe un incumplimiento relevante de la normativa o una agravación deliberada del riesgo, la cobertura podría verse seriamente limitada o incluso no ser aplicable en su totalidad, salvo para los terceros perjudicados, cuya indemnización, una vez pagada, podrá ser repetida por la aseguradora contra el tomador o asegurado.

La importancia de contar con un seguro de comercio adaptado a la realidad de los negocios HORECA.

Gestionar o tener la propiedad de un negocio de bar, cafetería o un restaurante implica estar expuesto a riesgos distintos a los de otros establecimientos. Por eso, a la hora de contratar seguros para la actividad HORECA, es imprescindible partir del Análisis Objetivo realizado por un profesional independiente, capacitado para elegir aquellas pólizas que respondan a las necesidades reales del establecimiento.

El seguro de Comercio (Exclusivo) de José Silva Correduría de Seguros está pensado precisamente con ese objetivo. Es un diseño flexible que combina coberturas esenciales con garantías opcionales, de forma que cada negocio pueda adaptar la protección a sus características.

Además de proteger el continente y el contenido frente a los daños materiales más habituales, la póliza incorpora coberturas específicas para hacer frente a reclamaciones de terceros, interrupción de actividad, robo de existencias especiales, averías o incidencias inherentes al funcionamiento diario del establecimiento.

Las coberturas clave de un seguro para hostelería

En un buen seguro para bares, cafeterías o restaurantes, la clave está en ofrecer protección frente a los riesgos que realmente pueden afectar al rendimiento de la actividad y comprometer su continuidad.

Responsabilidad Civil: la protección esencial frente a reclamaciones

Entre aquellos riesgos propios de la actividad hostelera, hay que prestar una especial atención a la responsabilidad civil extracontractual, que obliga al hostelero a indemnizar los daños causados a otras personas, sin que exista un contrato previo entre las partes. Necesita mantener sus instalaciones (incluida la zona de terraza autorizada en la vía pública) en perfectas condiciones de seguridad. Si hay nexo causal entre la omisión de mantenimiento (sombrilla mal anclada, silla rota) y el daño al cliente, el establecimiento responde sí o sí.

De tal manera que esta modalidad configurada por nosotros permite combinar distintas opciones especialmente relevantes para bares, cafeterías y restaurantes:

  • Responsabilidad civil de explotación: si la actividad está bien definida cubrirá los daños causados a terceros por los servicios prestados en el establecimiento o en sus aledaños. Por ejemplo, cuando Alejandro con una visión reducida se cayó por la escalera al bajar al baño o la intoxicación alimentaria de Esperanza, derivada de los productos envasado-servidos o elaborados. A la aseguradora se le trasladará la reclamación, conforme a las condiciones de la póliza.
  • Responsabilidad civil de accidentes de trabajo (patronal): en periodos de mayor actividad, como la temporada alta, aumenta la contratación de personal temporal y, con ello, el riesgo de accidentes laborales. Esta cobertura protege al empresario frente a reclamaciones de empleados por daños sufridos durante su trabajo, como cortes, quemaduras o caídas.
  • Responsabilidad civil de propietarios de inmuebles: con frecuencia el local se alquila a una persona física o jurídica que explota la actividad. Si los daños ocasionados a terceros provienen de elementos del inmueble o del local habrá una responsabilidad de la propiedad. Por ejemplo, si se desprende un elemento estructural y causa daños a peatones, clientes o vehículos. Si el inquilino ocasiona daño al local arrendado se denomina responsabilidad locativa.

Defensa jurídica

Los conflictos con clientes, paseantes o colindantes son causa habitual de litigios, por eso consideramos de utilidad contar con asesoramiento legal especializado, que puede aportar el seguro de comercio para acompañar al empresario en la gestión de reclamaciones y asumir, en los términos previstos, los gastos derivados de estos procedimientos.

Protección frente a daños extraordinarios

Protege el local y el equipamiento frente a riesgos de incendios, daños eléctricos, fenómenos atmosféricos o fugas de agua va implícito en el seguro, pero también los fenómenos extraordinarios a través del Consorcio de Compensación de Seguros pueden arruinar los beneficios de la temporada.

Garantías para que el negocio nunca se detenga

Cuando el siniestro obliga a cerrar el establecimiento, cada día sin actividad supone una pérdida económica. Por ello, hay que saber calcular el coste de una paralización, el lucro cesante y los gastos fijos hasta que el negocio recupera la normalidad. Muy pocos empresarios prestan atención a estas coberturas.

Asistencia urgente

Cualquier avería o accidente puede interrumpir la actividad y generar pérdidas económicas. Una incidencia eléctrica, la rotura de un escaparate, una fuga de agua u otro problema requiere una respuesta rápida.

Tener un servicio de asistencia urgente de confianza o la certeza de que lo proporcionará la aseguradora, ayuda a recuperar la actividad en el menor tiempo posible y la fidelidad de los clientes. Nosotros ofrecemos unos servicios de asistencia para pequeñas reparaciones y tareas de mantenimiento que ayudan a conservar el local en buen estado.

Protección en un entorno cada vez más digital

La gestión de reservas, los sistemas de cobro, la presencia en redes sociales o la operativa online forman parte del día a día de la hostelería actual. Por ello, el seguro puede incluir servicios de asistencia informática y garantías de ciberriesgo.

Como habrás podido deducir, el seguro Comercio (Exclusivo) de la Correduría de Seguros José Silva es una herramienta necesaria para que bares, restaurantes y cafeterías hagan frente a los riesgos de su actividad.

Si hace tiempo que no revisas tu póliza, estamos en un momento clave.

Ponte en contacto con nosotros, hacemos fácil lo complejo.

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